Día 7. Año Nuevo en Campeche

Día especial el de hoy. Aquí día de Fin de Año (que no de Nochevieja). Resulta raro celebrar estas fechas a casi 30 grados (aunque creo que podría acostumbrarme).

Bueno, lo primero coger fuerzas, con lo que al Centro Histórico a tomarnos un desayuno Súper campechano (claro, como iba a llamarse estando en Campeche): café americano, jugo de naranja, plato de frutas y huevos revueltos con menta.

Recargadas las pilas, a recorrer esta ciudad multicolor que es Patrimonio de la Humanidad. El casco antiguo, que se encuentra en el interior de la fortaleza, es fácil de visitar. Si partes desde la Plaza de la Independencia, donde no deberías dejar de entrar en su Catedral, puedes coger cualquiera de las calles que salen de ella, la ciudad no tiene perdida. Todas las calles parecen iguales, con bonitas y muy bien conservadas casas coloniales, incluso puedes visitar por dentro algunas de ellas, además de los muchos hoteles que hay por todo el centro histórico y que han aprovechado lo que en su día fueron las mansiones de los españoles acaudalados. Realmente merece la pena entrar para maravillarte con sus estancias y patios interiores.

Las calles están numeradas a lo Manhattan de manera que es fácil encontrarlo todo. Mi calle favorita la 59.

Cuando empieza a apretar el calor nos subimos en el coche y nos dirigimos a Edzna, yacimiento arqueológico a 60 Km de Campeche. Nos cuesta salir de la ciudad, ya que una vez que dejas atrás el tranquilo centro histórico, la ciudad se torna bulliciosa y algo caótica. Aun con eso, en poco más de una hora estamos en la entrada al complejo, donde… ¡¡maravilla, apenas si hay tres coches más!!

Recorrer este pequeño yacimiento apenas nos lleva una hora, pero realmente ha merecido la pena, es un privilegio estar allí, casi solos, entre estas imponentes edificaciones. Todo un lujo.

De vuelta a Campeche, mirando el reloj, ya que queremos celebrar el Año Nuevo de España (cuando en México son tan sol las cinco de la tarde). Buscamos una playa y el tomtom nos lleva a Playa Bonita…. que nada tiene que ver con su nombre y si con un área recreativa junto al mar cerca de la ciudad. Da lo mismo, allí estamos con nuestras cervezas (a falta de cava), nuestras uvas (aquí las también las toman, pero negras y del tamaño de bolas de golf) y la conexión a TVE en nuestro iPhone… los cuartos, las campanadas y celebramos nuestra primera entrada de año del día… Después unos tequilas, unas Coronas… mas tequilas, mas coronas… y cuando nos damos cuenta se nos echa encima la hora de cenar.

Parece que,  al menos en esta zona,  la noche de fin de año es una fiesta que se celebra en familia, con lo que todo está cerrado, pero hemos sido previsores y hemos reservado para cenar en el Hotel Casa Don Gustavo, en pleno centro histórico de Campeche. Pasamos un rato muy agradable. A las 12, casi sin darnos cuenta (ya que aquí no tienen campanadas), entramos otra vez en el año nuevo, que esperamos sea muy feliz, a pesar de los inquietantes augurios de los Mayas.

 

¡Feliz año nuevo Mundinautas desde un #MéxicoDiferente!

 

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