Día 5. Camino a Palenque

Ultima vuelta por San Cristóbal para despedirnos de su tranquilidad y  de sus amables gentes, hacer alguna que otra comprita y sacar las últimas fotos de sus bonitas calles de casas coloniales bien cuidadas, y no solo en el centro histórico (la verdad, mas que le pese a apple, la cámara de mi iPhone no hace justicia).


Próxima etapa de nuestro viaje, Palenque, a tan solo 200 kilómetros…, un paseíto, pan comido!!! … Pues no tanto, ya que tardamos casi 5 horas. Carretera estrecha y llena de curvas, donde encuentras topes (badenes), deslaves (socavones) y vibradores (bandas sonoras) se repiten kilometro tras kilometro, y donde adelantar  a los muchos camiones y autobuses ponen a prueba tu paciencia y la de tu copiloto.

Aun así, el viaje merece la pena, ya que tenemos tiempo de ver como es el interior de la humilde pero orgullosa Chiapas. Sus aldeas junto a la carretera (zona de zapatistas donde manda el pueblo, según “gritan” las pintadas), sus colectivos, los controles de la policía federal y el ejército, e incluso una pelea de gallos junto a la calzada.

Cuando el viaje se nos empieza a hacer un poco pesado aparece el desvío a las Cascadas de Agua Azul. Momento de duda… bueno, pues ya que estamos aquí, no suena mal el plan para estirar las piernas. Y giramos a la izquierda. Pronto nos damos cuenta que aquello más que un tranquilo parque natural está más cercano a una “romería”…. multitud de gente, chiringos de comida donde “tomarla”… empanadillas, elotes, jugos…. y tiendecitas de recuerdos y artesanías todos las que quieras. Ah, y de ropa de baño, que aquí puedes darte un chapuzón si te apetece. Eso si las Cascadas son bastante chulas.

Son las cinco y comienza a oscurecer, con lo que de vuelta al coche y dirección Palenque. Para otra ocasión dejaremos Misol Ha, ya que se nos hecha la noche encima mientras circulamos tras una caravana de autobuses.

Una hora después estamos en la recepción de nuestro hotel en Palenque, el Best Western Palenque Maya. Establecimiento poco recomendable que si no fuera por la demanda que genera las ruinas cercanas no pasaría de ser un discreto hostal de carretera.

De la ciudad poco puedo contaros, tan solo hemos visitado un súper cercano y un restaurante junto al hotel, por lo que os remito a lo que pone mi Lonely “… su único atractivo es que sirve de base para visitar las ruinas” (dicho todo, ¿no?) #MéxicoDieferente

Mañana temprano al yacimiento arqueológico más importante de México y después rumbo a Campeche, donde pasaremos la Nochevieja… pero ese será otro post.

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