Día 4. Seguimos en Chiapas

Segundo día en San Cristóbal de las Casas. Hoy toca desandar parte del camino recorrido para ir al Cañón del Sumidero.
Pero antes tenemos que encontrar la oficina postal para echar al buzón las postales de Año Nuevo que hemos preparado para la familia y los amigos. Algo que se prometía fácil (sobre todo cuando vas armado con una buena guía) nos llevo casi 2 horas. Sí, increible pero cierto. Digamos que ha sido otra forma de conocer San Cristóbal.  Donde indicaba el mapa no estaba y llegamos a preguntar a cuatro personas distintas, incluso a un cartero. No había manera, que si dos cuadras a la derecha, el otro que dos cuadras al sur… Al final, nos dijeron “aquí mismo, a la vueltita”. Un reto digno del mismo Calleja.

Y ahora si, vamonos a Chiapa de Corzo para coger las barcas que dan un paseo por el Cañón. Otra vez a la carretera infernal. Y para muestra un  botón.


Menudo atasco de entrada en la ciudad, ni la M30 en hora punta. Parece que hemos coincidido con el periodo de vacaciones de los paisanos y los extranjeros estamos en clara minoria.  Casi mejor, porque si te fijas en ellos puedes aprender mucho sobre el comportamiento del “turista tipo” (importe de las propinas, restaurantes locales,…). Es curioso porque compran los mismos recuerdos que nosotros y a las mismas tarifas… bueno, esto último depende de la capacidad de negociación de cada uno).
Como buen turista, entramos hasta el centro y, esta vez, la intuición fue buena porque los embarcaderos estan muy cerquita.  La entrada esta llena de puestos de sombreros y vendedores de bebidas frías.  Comprarse un sombrero no merece la pena porque, a la velocidad que conducen (también!!) las barcas, lo mas probable es que se te vuele en la primera curva.  Y la bebida te la puedes llevar puesta si te tomas una cervecita fría antes de subirte en la barca en cualquiera de los bares que hay en el malecón.
Asi que todo listo. Vamos con nuestros “boletos” a comenzar el tour un poco turistón pero agradable más que interesante.  Supongo que influye la propina que le des al paisano que con tanta humildad te pide en el último punto del recorrido, donde la profundidad de la presa es de 250m ¡!

Luego a reponer fuerzas y líquidos, y de vuelta al coche para ir a San Juan Chamula. Es un pueblo indígena a 10kms de San Cristóbal muy curioso, sobre todo, por sus gentes y su cultura. No puedes hacer fotos ni en la iglesia y ni a sus gentes porque creen que les puedes robar el alma.

Nada mas llegar te aborda un tropel de niños que quieren ser tus guías (los niños) o que les compres algo (las niñas). Tambien aceptan, con una amplia sonrisa, algo de comer como unas mandarinas. Es lo que nosotros les dimos y estaban tan contentos.

Apartado especial merece la iglesia. Como en el Vaticano se enteren de lo que hacen aquí… “resucita” la Inquisición.

Te cuentan que, como no tienen servicio sanitario, los enfermos o sus familiares van al curandero que tiene su “oficina” dentro de la iglesia y que para curarlos ponen velitas y le “rebanan el pescuezo” a un pollo dentro de la iglesia. Eso si, creo que no hay santo y virgen al que no tengan devoción.  Los tienen todos!!
La decoración navideña del interior es muy muy especial con todo lo que puedas encontrar en un bazar chino, incluidas luces de colores con musiquita de villancicos. Esto si que es un #MéxicoDiferente

Para cerrar el día, y una vez superado nuestro jet lag, nos animamos a conocer la vida nocturna de San Cristóbal. Muy recomendable para cenar El Fogón de Jovel (muy cerquita de la plaza). Eso si, despues de la cena poco digestiva solo tienes dos opciones: un tequila o irte a reposar (guiño). Claramente opta por lo primero.

Esta entrada fue publicada en Chiapas y Yucatán y etiquetada , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Los comentarios están cerrados.